Florida deja al colectivo LGTBIQ+ fuera de las aulas.

| 24 marzo, 2022

La Vanguardia.- La nueva ley educativa prohíbe hablar de género y orientación sexual en los centros de primaria y genera fuertes críticas.

La polémica envuelve a Ron DeSantis, el gobernador de Florida (Estados Unidos), por la Ley de Derechos Parentales en la Educación, una nueva normativa que prohíbe hablar sobre la identidad de género o la orientación sexual en las escuelas de primaria de este estado.
De acuerdo con el texto de la ley, la educación sobre género no es “apropiada” para el desarrollo de los estudiantes de acuerdo con los “estándares del estado”, y por eso está prohibida entre los cursos de preescolar y tercer grado (9 años).

DeSantis asegura que la ley es una forma de proteger el derecho de los padres a la hora de decidir sobre la educación de sus hijos. Así pueden controlar la información e ideas que sus hijos reciben en clase e incluso proporciona asesoramiento en caso de que los padres quieran actuar legalmente contra los colegios.

Sin embargo, la ley ha sido criticada desde diferentes sectores. El colectivo LGTBIQ+ es el más afectado, porque la nueva norma ignora la diversidad sexual y reprime a los niños que puedan sentirse diferentes a las ideas establecidas como “estándar” por el gobierno de Florida.

El colectivo LGTBIQ+ denuncia también que la ley no incluye explícitamente los términos “gay” u “homosexual” dentro del texto, lo que supone una forma de eliminar estas realidades desde la infancia. Por ese motivo, sus detractores la llaman la ley “Don’t Say Gay” [No Digas Gay].

Por otro lado, los profesores denuncian que la ley coarta su forma de trabajar e incluso va en contra de la libertad de expresión y pensamiento, ya que les prohíbe hablar de ciertos temas en clase. Por ejemplo, un profesor heterosexual sí podría hablar de su pareja y su familia en clase, pero un profesor homosexual, no.

Protestas en Disneyland


Las críticas contra la ley han llegado desde muchos ámbitos: políticos, periodistas, presentadores de televisión, actores y deportistas han denunciado la nueva normativa porque consideran que viola los derechos del colectivo LGTBI.

Una de las protestas que más atención mediática ha recibido ha sido la de los trabajadores de Disneyland, el mítico parque de atracciones en Florida. Disneyland es uno de los lugares más visitados de Estados Unidos y emplea a más de 15.000 personas (antes de la pandemia eran el doble).

Cuando la ley fue aprobada hace dos semanas, Disney emitió un comunicado en el que anunciaba su “solidaridad” con los fans, visitantes y personal LGTBI de Disney.

No obstante, los empleados consideraron que se trataba de una medida poco contundente y convocaron una huelga para presionar a la empresa y obligarla a posicionarse públicamente contra la nueva ley. Finalmente, Disney ha anunciado a través de sus redes sociales que se opone a “cualquier legislación que infringe los derechos humanos universales”.

A principios de marzo, Disney se vio envuelta en otra polémica relacionada con la diversidad de género en sus películas. Los trabajadores de Pixar, productora del grupo, publicaron una carta en la que denunciaban que los directivos censuraban cualquier personaje o relación homosexual en el argumento de las películas.

Discriminación desde el gobierno


Ron DeSantis es una de las figuras más destacadas del Partido Republicano, uno de los dos partidos mayoritarios en Estados Unidos. Tradicionalmente, este partido político ha representado las ideas más conservadoras, mientras que el Partido Demócrata se considera más liberal y progresista.

En ese sentido, DeSantis es un defensor de la familia y los valores tradicionales, y rechaza cualquier otro tipo de modelo. Del mismo modo, la Ley de Derechos Parentales en la Educación promueve un único modelo social y discrimina las personas con diferentes identidades de género.

El gobernador de Florida incluso se ha negado a reconocer la victoria de Lia Thomas, nadadora transexual que ha ganado el campeonato nacional de universidades en la categoría de 500 metros de estilo libre. DeSantis ha firmado un documento oficial donde reconoce a la subcampeona, la nadadora de Florida Emma Weyant, como verdadera ganadora del campeonato.

Según DeSantis: “Al permitir que hombres compitan en deportes de mujeres, la Asociación Nacional de Atletismo Universitario está destruyendo las oportunidades de las mujeres, convirtiendo sus propias competiciones en una farsa y perpetuando el fraude”.

DeSantis se ha visto implicado en otras polémicas debido a sus políticas y comentarios populistas, en un estilo parecido al del anterior presidente de Estados Unidos, el republicano Donald Trump. En una visita a la Universidad del Sur de Florida, reprendió a los estudiantes por llevar mascarilla y pidió “acabar ya con el teatro del covid”.

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