El terrorismo dejó más de 8.350 muertos en el 2023, contando los 1.200 de Hamás en Israel y 1.900 en Burkina Faso

| 3 marzo, 2024

La Voz de Galicia.- El terrorismo dejó más de 8.350 muertos en todo el mundo, lo que supone un aumento del 22 % con respecto al año anterior motivado entre otras cosas por las 1.200 víctimas mortales del ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre contra Israel y por el hecho de que aunque hay menos ataques estos son cada vez más mortíferos, según se desprende del último Índice Global de Terrorismo.

En concreto, se contabilizaron 8.352 muertos, el dato más alto desde el 2017 pero aún un 23 % inferior al récord del 2015, el peor año desde que el Instituto para la Economía y la Paz (IEP, por sus siglas en inglés) comenzó a elaborar este índice. Aunque se excluyera el ataque cometido por Hamás, el peor a nivel mundial tras los atentados del 11-S en Estados Unidos obra de Al Qaida, el número de víctimas habría registrado un aumento del 5 %, precisa el informe, al que ha tenido acceso Europa Press.

Pese a este aumento en la cifra de muertos, durante el pasado año hubo un 22 % menos de ataques terroristas (3.350), con Pakistán como el que registró un mayor número de ellos, con 490. Estos datos ponen de manifiesto que «el terrorismo se está volviendo más concentrado y más letal». Así, la tasa de letalidad pasó a casi 2,5 muertos por ataque en el 2023 frente a 1,6 en el 2022, el nivel más alto desde 2015, mientras que el número de países que registraron atentados terroristas también ha disminuido, hasta 41, frente a los 44 del año anterior y los 57 que se produjeron en el peor año hasta la fecha.

Igualmente, el índice también ha constatado una considerable reducción del número de grupos terroristas activos en los últimos 15 años, con 66 grupos que perpetraron al menos un ataque el año pasado frente a los 141 grupos activos que había en el 2009.

Estado Islámico, el más mortífero

Una vez más, por noveno año consecutivo, Estado Islámico y sus filiales siguen siendo el grupo terrorista más mortífero a nivel mundial, seguido por el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM, la filial de Al Qaida en el Sahel), el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) y Al Shabaab (la filial de Al Qaida en Somalia).

Estos cuatro grupos están detrás de la muerte de 4.443 personas. No obstante, la organización terrorista que llegó a proclamar su califato dejó el número más bajo de víctimas desde el 2014, con 1.636 muertos, un 17 % menos que en el 2022, y realizó acciones en 20 países, frente a los 30 en los que cometió ataques en el 2020. Por otra parte, Burkina Faso es ya el país más castigado, tras contabilizar 1.907 víctimas mortales, un 68% más que en el 2022, en un total de 258 ataques, un 17% menos.

Este dato supone casi una cuarta parte de los fallecidos por terrorismo a nivel mundial. El informe pone una vez más de manifiesto que el Sahel es actualmente la región más golpeada por el terrorismo, ya que suma casi la mitad del total de víctimas mortales (47 % con casi 4.000) y el 26% de los ataques. Entre el top 10 de países más castigados figuran cuatro de esta región —Burkina Faso (1), Malí (3), Nigeria (8) y Níger (10)—. En los últimos 15 años el terrorismo se ha disparado en esta región de África, con un 2.860 % más de muertos y un 1.266 más de ataques.

Menos victimas en Afganistán e Irak

Esta es la primera vez, desde que se comenzó a elaborar el índice hace trece años, que la primera posición no la ocupan Afganistán o Irak. En el caso de este último país, no figura siquiera entre los diez peores países, tras registrar un descenso en el número de muertos del 99 % y un 90 % menos de ataques desde el 2007, su momento álgido. En el 2023 hubo un 65 % menos de muertos.

Por lo que se refiere a Afganistán, también ha registrado una considerable mejora en el último año, si bien el informe no contabiliza los actos cometidos por los talibán dado que ahora son quienes gobiernan el país. Así, hubo un 81 % menos de muertos, lo que permitió al país dejar de ser el más castigado por primera vez desde el 2019.

Israel se ha colado en esta ocasión en el segundo puesto del ránking tras registrar el mayor aumento en el número de víctimas mortales del año pasado, con 1.210, frente a las 24 que hubo el año anterior. Completan el listado de los diez países con más muertos por terrorismo Pakistán (4), Siria (5), Afganistán (6), Somalia (7) y Birmania (9). Estos diez países sumaron el 87% de todas las víctimas mortales.

Nivel más bajo en Occidente

Entretanto, el terrorismo en Occidente ha caído a su nivel más bajo en 15 años, con tan solo 23 ataques en todo el año, un 55% menos y muy lejos de los 176 ataques que hubo en el 2017. En total, se contabilizaron 21 muertos, un 22 % menos. De los siete ataques que se registraron en Estados Unidos, cinco estuvieron vinculados con individuos con simpatías o vínculos con la extrema derecha.

Con todo, según resalta el informe, «el terrorismo no es la forma de violencia más mortífera» puesto que los conflictos armados dejan nueve veces más muertos, los homicidios 45 veces más y los suicidios 72 veces más. Sin embargo, «es único dado que su impredecibilidad y altas tasas de muertos llevan a impactos emocionales y psicológicos significativos que pueden a su vez provocar repercusiones sociales y geopolíticas significativas».

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