Bélgica aprueba una ley contra la violencia y el racismo en el fútbol y apuesta por la mano dura

, , | 2 junio, 2023

Nius/Idafe Martín Pérez.-El Parlamento aprueba la ‘ley fútbol’ que endurece penas contra aficionados y clubes

Las recomendaciones y las advertencias no funcionan y contra la violencia y el racismo en el fútbol se debe aplicar más mano dura, más sanciones y más prohibiciones de entrada a estadios. Esa la conclusión de la nueva ley fútbol recién aprobada por el Parlamento belga en comisión de Interior y que tiene los votos para salir adelante en las próximas semanas. La prensa belga aseguraba este jueves que con la nueva norma en vigor van a “llover” las prohibiciones de entrada a estadios.

El fútbol belga no fue especialmente violento hasta hace unos pocos años. Los grupos de aficionados más radicales han sido tradicionalmente de izquierda radical y antifascistas y han servido para contener el racismo en el fútbol porque actuaban como fuerza de choque que impedía que se establecieran grupos de extrema derecha, como hay en muchos estadios europeos.

La situación ha ido cambiando en los últimos años y en un país que cree que la democracia debe ser militante (el Estado debe usar todos sus medios para eliminar las amenazas contra la propia estructura de la democracia, limitando libertades si es necesario) la violencia y el racismo creciente en los estadios se veía como una amenaza.

El texto de ley, de la ministra de Interior, la conservadora flamenca Annelies Verlinden, endurece la normativa hasta ahora en vigor sobre todo para facilitar las prohibiciones de entrada a los estadios y endurecer las penas contra los clubes que no tomen todas las medidas necesarias para evitar la violencia.

La ley servirá para endurecer los controles a la entrada de los estadios (las entradas deben llevar el nombre de su portador y este debe identificarse con su carnet de identidad) y se podrá prohibir por primera vez, de tres años a toda la vida, la entrada en estadios por cantos xenófobos.

Los clubes profesionales (las dos primeras divisiones) fueron consultados durante la elaboración del proyecto de ley, pero no las asociaciones de aficionados, algo que criticó el miércoles la NVA flamenca, un partido de derecha nacionalista que se sienta en el Parlamento Europeo con VOX. Fuera de la ley queda, aunque se debatió, hacer pagar a los clubes el gasto que supone el despliegue policial que conlleva cada partido.

Llamadas a la calma por megafonía, no funcionan

La ministra Verlinden explicó antes del voto en comisión que los incidentes en los márgenes de los partidos (antes del inicio en la calle o contra los autobuses de los jugadores) han ido aumentando y se han convertido en “incontrolables”. La ministra critica sobre todo el uso cada vez más habitual de artefactos pirotécnicos (bengalas, pequeños cohetes) en los estadios y que sean tirados a la hierba o contra aficionados de otros equipos. También el aumento de los gritos racistas y broncas a golpes entre grupos de radicales.

Verlinden considera que las advertencias y las llamadas a la calma desde la megafonía de los estadios no funcionan y que las condenas de los clubes o las federaciones deportivas son inútiles si después las redes sociales de los clubes aprueban por ejemplo las fotografías de sus radicales en las que se muestra el uso de artefactos pirotécnicos o los jugadores aplauden a esos aficionados.

La ley va también contra “el sentimiento de anonimato” que reina entre los ultras, aseguró Verlinden, por lo que se prohíbe entrar en los estadios con pasamontañas o cualquier prenda u objeto que impida que una persona sea identificada. Esas identificaciones aumentarán con un mayor uso de cámaras de vigilancia.

Los clubes, responsables

Los clubes tendrán buena parte de la responsabilidad a la hora de cumplir la ley. Serán responsables (con multas y cierres de estadios) si dejan entrar artefactos pirotécnicos o en sus instalaciones se escuchan cánticos racistas o xenófobos. Deberán tener continuamente en marcha campañas de sensibilización contra el racismo y a aumentar el personal en las puertas de acceso para cachear a los aficionados y evitar que escondan pirotecnia u otros objetos peligrosos.

Otro de los fenómenos en aumento son los ataques de grupos radicales contra el personal de seguridad de los estadios. Se aumentarán las penas para esas personas e incluso habrá prohibiciones de varios años o de por vida de entrada a estadios por ataques verbales contra los trabajadores del recinto o policías. La pirotecnia por fuera de los estadios estará prohibida desde 48 horas antes de los partidos.

Será delito intentar entrar a un estadio con pirotecnia, ayudar a quien lo haga o bloquear el paso de fuerzas policiales, bomberos o ambulancias. También meter en los estadios pasamontañas o máscaras. La normativa actual también se cambia para que el personal de seguridad de los estadios que no sea miembro de los cuerpos policiales tenga derecho a identificar a personas.

Cualquier hecho violento (físico o verbal) conllevará una pena de entrada a los estadios de un mínimo de tres años. Si las víctimas son trabajadores del reciento la pena será de un mínimo de cuatro años. También habrá 30 meses de expulsión de los estadios para cualquiera que suelte un grito racista, xenófobos o antisemitas. Los reincidentes podrán ser sancionados de por vida.

HISTÓRICO

Enlaces internacionales