Pablo Hasél se sienta de nuevo en el banquillo por los desórdenes públicos tras la detención de Puigdemont.

, | 23 noviembre, 2022

El País.- Cuatro de los diez acusados junto al rapero aceptan nueve meses de prisión
El rapero Pablo Hasél (a la derecha) durante un juicio en la Audiencia de Lleida, este miércoles.

El rapero leridano Pablo Rivadulla Duró, conocido artísticamente como Pablo Hasél, se ha sentado este miércoles —por enésima vez— en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Lleida. En esta ocasión, no le acusan de enaltecer con las letras de sus canciones a terroristas ni de injuriar a la corona. El cantante se enfrenta ahora a una pena de cinco años y nueve meses de cárcel acusado de originar desórdenes públicos en la protesta que tuvo lugar el 25 de marzo de 2018 delante de la subdelegación del gobierno de Lleida contra la detención en Alemania del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont.

Hasél llevará el próximo febrero dos años preso. Fue detenido el 16 de febrero de 2021 en la Universidad de Lleida e ingresado en la prisión de Ponent para cumplir una condena de nueve meses de cárcel por enaltecimiento del terrorismo. Dentro de prisión al rapero le han ido cayendo condenas. Este miércoles, Hasél se ha sentado en el banquillo de la Audiencia de Lleida junto a otros diez acusados. Seis agentes de los Mossos d’Esquadra han custodiado al rapero para el que la Fiscalía solicita cinco años y nueve meses de prisión. La acusación pública pide para el resto de imputados penas que van de los tres a los cinco años. A todos se les acusa de desórdenes públicos, atentado contra los agentes de la autoridad y lesiones provocadas a diversos agentes durante esa jornada de protestas.

Antes de comenzar el juicio, cuatro de los imputados han llegado a un acuerdo con la Fiscalía y han aceptado nueve meses de prisión y el pago de una multa. El resto de acusados, entre ellos el propio Hasél, no se han conformado y el juicio sigue este jueves para ellos. La Fiscalía sostiene que, el 25 de marzo de 2018, el rapero y el resto de acusados acorralaron a los agentes que custodiaban la subdelegación del gobierno de Lleida con patadas y empujones. “Sustrajeron” a algunos mossos las emisoras de radio, lanzaron objetos y realizaron pintadas en el edificio. Por estos hechos, el ministerio público imputa a Hasél un delito de desórdenes públicos, un delito de atentado, un delito de lesiones y un delito de daños, y se enfrenta ahora a una condena de hasta cinco años y nueve meses de prisión.

Las declaraciones de los acusados, entre ellos el propio Hasél, no se realizarán hasta este jueves. En la primera jornada del juicio los Mossos que custodiaban la subdelegación han manifestado ante el tribunal que aquel día percibieron un “peligro real” por su integridad.

En diciembre de 2021 el Tribunal Supremo confirmó una sentencia que condena al cantante a dos años y seis meses de cárcel por obstrucción a la justicia y amenazas. Hasél difundió en redes sociales la imagen de un testigo que, supuestamente, había declarado en un juicio en contra de un amigo del rapero. El amigo de Hasél acusaba a un policía local de haberle agredido, pero la declaración del testigo no le benefició. El cantante, según la sentencia, se encontró en Lleida al testigo y le amenazó por declarar en contra de su amigo. Por este hecho le condenaron a dos años y seis meses. En 2014, la Audiencia Nacional condenó a Hasél a dos años de prisión por subir a Youtube canciones que enaltecían a ETA, Grapo, Terra Lliure, Al Qaeda… Tras varios recursos la condena fue firme, pero quedó en suspenso tres años en los que Hasél no debía delinquir. El cantante no dejó pasar el tiempo acordado y publicó tuits enalteciendo el terrorismo y la canción contra Juan Carlos I por lo que le condenaron a nueve meses por los que acabó ingresando en Ponent.

El 16 de febrero de 2021, los Mossos protagonizaron uno de los arrestos más mediáticos: el de Hasél. Decenas de agentes se personaron en el rectorado de la Universidad de Lleida donde se había encerrado con varios de sus afines. Los agentes lo detuvieron y lo trasladaron a la prisión de Ponent para cumplir una condena de nueve meses por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona.

Disturbios

La detención del cantante provocó días de disturbios en Cataluña y varias peticiones de indulto. La Academia Catalana de la Música solicitó para Hasél el indulto pero todos los informes tanto de la Fiscalía como los informes de los técnicos de Ponent resultaron desfavorables. También pidió el indulto Unidas Podemos, que presentó la solicitud a un gobierno del que también forma parte. El diputado de En Comú Podem, Jaume Asens, fue el encargado de reclamar en febrero de 2021 “por la vía de urgencia” el indulto de Hasél. Cuando falta poco para que se cumplan dos años de la petición, esta no ha llegado al Consejo de Ministros. Según fuentes de En Comú Podem, la petición se encuentra todavía en el Ministerio de Justicia, que sigue recopilando los informes antes de presentar la solicitud.

Desde que ingresó en prisión, Rivadulla se ha negado a someterse a cualquier programa de rehabilitación y, por tanto, no se le han otorgado beneficios penitenciarios: permanece clasificado en segundo grado y sin permisos.

Además, de los nueve meses de cárcel por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona, Hasél tenía que abonar una multa de 40.000 euros. No la ha pagado y el impago fue sustituido por una pena de prisión superior a la del delito cometido, de modo que los nueve meses de prisión se transformaron en dos años y un mes. Hasél acabará de cumplir esta pena en marzo de 2023, pero tiene más condenas. Hasél fue condenado a seis meses de cárcel por agredir a un periodista de TV3 que estaba cubriendo el encierro de unos estudiantes precisamente en el rectorado de la UdL: el último lugar donde el rapero estuvo en libertad.

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