Lucha de banderas en medio de la calle

, , , | 20 mayo, 2020

Un fuerte dispositivo policial cierra la plaza de las concentraciones en Alcorcón y los enfrentamientos se trasladan a las inmediaciones de esta zona

F. JAVIER BARROSO. EL PAÍS.- El epicentro de la cacerolada de las nueve de la noche en Alcorcón se vio truncado ayer por un fuerte dispositivo policial que impidió el acceso de personas al interior de la plaza de los Príncipes de España. Ese férreo cierre no impidió, sin embargo, que se vivieran momentos de tensión entre el grupo que llevaba banderas de España y pedía la dimisión del presidente del Gobierno Pedro Sánchez y los antifascistas que increpaban a “los fascistas» y “sanidad pública”.

Desde las ocho de la tarde, ya se palpaba que el escenario era bien distinto. Un decreto de la concejal de Servicios Sociales, Mayores y Salud Pública, Victoria Meléndez, prohibía el acceso a la plaza. Los alrededores estaban vallados y había un cordón de la Policía Municipal. Al lado, los policías nacionales identificaban a los jóvenes que estaban en los alrededores.

Conforme avanzaba el tiempo, los integrantes de uno y otro bando se colocaron en una parte de la acera. Los de la bandera española, más cerca de la plaza. Son los que viven por la zona, en el barrio del Parque de Lisboa. Los antifascistas, según llegaban del centro del municipio, en el extremo contrario. Los primeros no hacían más que agitar las banderas y pedir “libertad”, mientras enseñaban una pancarta en la que se leía “No somos fascistas, somos pacificistas”. Esto ultimo, con los colores de la bandera española. Los antifascistas blandían enseñan republicanas y no paraban de corear “Alcorcón será la tumba del fascismo” o “fuera fachas”.

Los ánimos se fueron caldeando y algunos integrantes cada grupo se enfrentaron cara a cara. Con amenazas incluidas. “Venid uno a uno, que conmigo no podéis”, gritaba el más provocador de los seguidores de la enseña nacional. Este, que llevaba una camiseta de la legión, terminó de caldear el ambiente, cuando puso una bandera de Vox en una señal de tráfico. Los antifascistas salieron tras él, pero le protegieron otros seguidores de su grupo. “Vete a tu país, negro, que aquí en España no haces nada”, chillaron a un chaval del grupo republicano. Eso les enfureció aún más.

Un cordón policial de unos 25 agentes se interpuso entre ambos grupos. Muchos chavales antifascistas salieron corriendo en desbandada al creer que iban a cargar. Ese movimiento hizo que las protestas se redujeran. Pero por unos minutos. Un señor mayor gritó “Viva Franco”, lo que provocó una lluvia de insultos de los antifascistas: “Sinvergüenza, eso querrías tú, vivir en una dictadura”, le chilló un joven de la acera opuesta completamente rojo de ira. Otros improperios fueron aún más fuertes. En más de una ocasión tuvo que intervenir un mando policial para apaciguar a unos y otros.

Como ya ocurrió el lunes, los más próximos a la plaza —los de las banderas de España— fueron los primeros en marcharse. Los oponentes aguantaron algo más de tiempo, coreando proclamas contra la ultraderecha. “Mañana [por hoy] hay que volver. Si ellos vienen, nosotros también, que sepan que en Alcorcón no queremos fachas”, decía una mujer a otra mientras caminaban en dirección al casco antiguo.

En Ferraz se ha repetido la protesta ante la sede socialista. Al contrario que otros días, en esta ocasión no se ha cortado ese trozo de la vía al tráfico, por lo que los manifestantes han estado en permanente movimiento por las aceras siguiendo las recomendaciones de los agentes, que indicaban a los congregados que no podían parar ni invadir la calzada. También ha aumentado las medidas de seguridad, con cuatro ‘lecheras’ de la Policía Nacional y un helicóptero sobrevolando la zona.

En zonas como la Plaza de Chamberí fueron unos 200 los congregados, informa Lucía Ramos Aísa. El principal lema coreado ha sido “Gobierno dimisión”, aunque el ruido principal ha sido de las cacerolas. A las 20:45, un vecino de la calle Santa Engracia ha hecho sonar el himno de España, marcando el comienzo de la protesta. La concentración ha finalizado con un minuto de silencio por las víctimas, tras el que un manifestante ha gritado “Viva España”, a lo que el resto de los presentes ha contestado “Viva”’.

Por segundo día consecutivo el ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha sufrido este martes un nuevo escrache en su domicilio en Madrid. Alrededor de 30 personas, algunas con cacerolas y banderas de España, se han concentrado delante de la vivienda entre gritos de “miserables” y “cobardes”. “Tendrías que estar condenado por asesinato”, han sido otros de los insultos.

En los últimos días, las protestas contra el Gobierno que empezaron en Núñez de Balboa se han extendido por otros barrios, como Mirasierra, Aravaca, Chamartín, Montecarlo o Aravaca, pueblos madrileños como Pozuelo de Alarcón o Getafe y otras ciudades españolas.

HISTÓRICO

Enlaces internacionales