Cuatro años de internamiento para el menor que apedreó a un gay en Sitges

, | 9 mayo, 2017

El joven indemnizará a la víctima con 10.537 euros y ha aceptado la imposición de tres años de libertad vigilada

EL PAÍS.- Un juez ha condenado a cuatro años de internamiento al menor que en octubre pasado apedreó a un joven gay en la estación de tren de Sitges (Barcelona), en una agresión homófoba en la que la víctima cayó a las vías y salvó la vida al ser rescatado por unos testigos un minuto antes de que pasara un tren. En la sentencia, el juzgado de menores número 2 de Barcelona recoge el acuerdo de conformidad alcanzado a las puertas del juicio entre la Fiscalía de Menores y el acusado, de 17 años, que ha sido condenado por un delito de tentativa de homicidio con la agravante de actuar con motivo de la orientación sexual de la víctima y otro de robo con violencia.

Esta agresión homófoba ocurrió la madrugada del 6 de octubre de 2016, cuando el menor actuó de forma conjunta con un amigo mayor de edad, que se enfrenta a un proceso judicial paralelo en el que la instrucción está a punto de finalizar, según fuentes judiciales. El menor condenado, que tendrá que indemnizar a la víctima con 10.537 euros, ha aceptado también la imposición de tres años de libertad vigilada una vez finalizados los cuatro años de internamiento en un centro de menores en régimen cerrado.

Según la sentencia, el menor, nacido en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), acudió junto a tres amigos a los alrededores de un bar de ambiente homosexual en Sitges hacia las 00.00 horas del 6 de octubre, donde se mofaron de uno de sus clientes, que se sintió atemorizado y entró de forma inmediata en el local. Cuando el cliente abandonó el establecimiento, hacia las cuatro de la madrugada, se encontró con el menor y sus amigos en el paseo marítimo de Sitges, ante lo que evitó cruzarse con ellos y se dirigió hacia la estación de tren de la localidad.

Los cuatro amigos siguieron al chico, que iba solo, hasta que llegó a la estación y se sentó en un banco, hacia las 05.15 horas de la madrugada. El menor, junto con uno de sus amigos mayor de edad se sentó junto al chico y le dijo: «te vamos a asaltar» y «dame la bolsa y si no te vamos a tirar piedras maricón». Acto seguido, el menor saltó a las vías del tren y empezó a coger piedras de grandes dimensiones, que arrojó contra el chico, mientras su amigo se situó detrás de la víctima y, con una piedra de grandes dimensiones, le golpeó fuertemente en la cabeza haciéndole caer al suelo. Una vez en el suelo, ambos le dijeron: «te vamos a tirar piedras maricón». Además, le propinaron patadas por todo el cuerpo y golpes con las piedras en la cara y en el cuerpo, momento que también aprovecharon para apropiarse de su teléfono móvil, de su cartera -en la que llevaba 60 euros- y de dos tarjetas de viaje.

Según la sentencia, ambos actuaron guiados por el propósito de acabar con la vida del joven, de menospreciarle por su orientación sexual y para enriquecerse robándole sus objetos de valor. El chico agredido, que estaba «completamente aturdido», según el fallo judicial, cayó entonces a las vías del tren, a las 05.25 horas, ante lo que el menor y el adulto que le habían agredido huyeron del lugar, «con absoluto desprecio por la vida» de la víctima, según el juez.

Según la sentencia, los otros dos amigos del menor y otro pasajero que vio lo ocurrido actuaron de forma inmediata, le sacaron de las vías del tren y le ayudaron a sentarse en un banco a las 05.26 horas, con lo que, según el juez, le salvaron la vida ya que un minuto después, a las 5.27 horas, pasó un tren a gran velocidad por las vías donde había caído. Debido a las pedradas, la víctima sufrió una hemorragia cerebral interna que requirió de su ingreso hospitalario y que, según el juez, hubiese podido provocar su muerte «de forma inmediata» si no se le hubieran aplicado medidas terapéuticas urgentes.

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