Vox se lanza a por los barrios del sur de Madrid

| 22 octubre, 2018

Antes de Vistalegre, el partido de extrema derecha llevaba tiempo recorriendo la capital y enviando mensajes en redes a moteros, policías o antichavistas

FERNANDO PEINADO. MANUEL GONZÁLEZ PASCUAL. EL PAÍS.- Vox comenzó su andadura montando mesas informativas a las puertas de las iglesias de distritos pudientes madrileños. Cinco años después, el partido de extrema derecha ha descubierto un nuevo territorio más prometedor en el sur de la capital, según sus dirigentes. Buscan convencer a votantes como Juan Manuel Fuentes, un montador de troqueles del distrito de Usera de 43 años que nunca ha votado, pero que dice sentirse motivado por primera vez: “Los he visto en televisión y me he animado un poco”.

La estrategia comenzó un año y medio antes del multitudinario mitin de hace dos semanas en el pabellón de deportes de Vistalegre, su mayor exhibición de fuerza.El partido había reforzado su presencia en distritos obreros como Usera, Carabanchel o Vallecas: congregaron pequeños mítines y reuniones en interiores o al aire libre, se unieron a manifestaciones de plataformas vecinales por la educación o contra la suciedad y reclutaron voluntarios a los que les dieron la función de “coordinadores de distrito”.

“Es en el mundo del polígono donde más está calando nuestro mensaje”, dice la presidenta de Vox en Madrid, Rocío Monasterio. “El currito de todos los días ve cómo el discurso de Vox es coherente con su realidad”, añade.

El partido se ha convertido en una presencia común en plazas y calles transitadas de barrio, donde instalan tenderetes en los que recogen firmas y regalan globos verdes con su logo. Este fin de semana, en la plaza Julián Marías, en el corazón de Usera (cerca de 135.000 habitantes), despertaron el interés de decenas de vecinos.

En una hora y media voluntarios de Vox recogieron 58 firmas pidiendo la dimisión de la concejal del distrito, Rommy Arce, de Ganemos, el sector anticapitalista del gobernante Ahora Madrid. La acusan de ser responsable de la “falta de seguridad y limpieza”. Al menos un par de transeúntes les increparon. “Fuera de aquí”, gritó al pasar un hombre de mediana edad.

Una portavoz de Arce explica que Vox está instrumentalizando demandas vecinales para generar violencia y racismo contra los muchos inmigrantes que se han instalado en Usera. Apuntan que la policía indicó en el último Consejo de Seguridad del distrito que no se ha producido un repunte de la delincuencia. 

“La España de las comidas de obra”

Con esta nueva estrategia, el partido creado por antiguos dirigentes del Partido Popular sigue el mismo camino que otros grupos de extrema derecha europeos o que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que se han nutrido de voto obrero.

Como Vox, son acusados de sembrar el miedo sobre los inmigrantes y de expandir un discurso chovinista. En España algunas encuestas predicen que Vox se convertirá en el quinto partido estatal más votado, superando por primera vez el 3% de voto, lo que ha suscitado preocupación por la radicalización del electorado.

Los dirigentes de Vox rechazan la etiqueta de extrema derecha y alegan que son un partido que trasciende la división tradicional entre izquierda y derecha. También niegan que su obsesión contra los islamistas radicales equivalga a islamofobia.

Aunque en las elecciones generales de 2016 Vox apenas obtuvo votos en el sur de Madrid, el partido dice contar con evidencias del cambio. Según sus datos, su número de afiliados en la Comunidad se dobló entre 2017 y septiembre de este año, pasando de 1.422 a 3.016. Aseguran que entre las zonas de más crecimiento se encuentran los distritos de Arganzuela y Usera en la capital y ciudades del sur del extrarradio como Leganés o Getafe.

El barómetro de septiembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que da por primera vez una estimación de voto para Vox (del 1,4%) es un reflejo de la diversidad de su nuevo electorado. De un total de 12 categorías socioeconómicas, los grupos que suponen más peso dentro del electorado de Vox son los obreros, los empleados de oficinas y servicios y los técnicos y grados medios.

“Nos hemos dado cuenta de que es más fácil crecer entre las clases humildes que en el barrio de Salamanca”, dicen fuentes de la dirección nacional, que indican abiertamente que van a por el voto natural de Podemos.

El partido de izquierdas cree que ese trasvase no se ha producido aún, pero es consciente de la amenaza. “Puede pasar, pero de momento no nos fustiguemos más de lo necesario”, afirmó el líder regional de Podemos, Íñigo Errejón, tras el mitin de Villaverde, al que se estima acudieron más de 9.000 simpatizantes de Vox. “Lo que había el otro día eran más bien familias de ir a misa en Mercedes”.

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