Ser musulmán en la era de Trump: se disparan las agresiones racistas en EEUU

, , | 19 noviembre, 2017

El pasado año los crímenes de odio crecieron apenas un 5%, pero los cometidos contra musulmanes estadounidenses subieron casi un 20%. La aparición de Trump ha dado fuerzas a mucha gente que ahora se siente amparada para, por ejemplo, moler a palos a dos mujeres en el metro porque “creía que eran musulmanas”

CARLOS HERNÁNDEZ-ECHEVARRÍA. ELDIARIO.ES.- En 2016 Khalid Jabara fue asesinado en Oklahoma por un vecino que le llamaba “sucio árabe”. A una mezquita de Florida le prendieron fuego y en otra arrojaron cruces y restos de cerdo. Y Donald Trump fue elegido presidente, claro. 2016 no fue un buen año para ser musulmán en EEUU y la última estadística de crímenes de odio del FBI lo confirma.

El pasado año los crímenes de odio crecieron apenas un 5%, pero los cometidos contra musulmanes estadounidenses subieron casi un 20%. El mismo año en que Donald Trump hizo campaña acusándolos de haberse ido de fiesta tras los atentados del 11-S o de no denunciar a los sospechosos de terrorismo. “El Islam nos odia”, llegó a decir. Y prometió que iba a prohibir su entrada al país indefinidamente.

Por supuesto que el racismo en EEUU no empezó con Donald Trump, pero el rápido ascenso de uno de los suyos ha envalentonado a los racistas. La aparición de Trump ha dado fuerzas a mucha gente que ahora se siente amparada para, por ejemplo, moler a palos a dos mujeres en el metro porque “creía que eran musulmanas”. Nunca, ni siquiera tras los atentados del 11 de septiembre, hubo tantos crímenes racistas contra los musulmanes.

No hablamos de un año aislado, sino de una tendencia. Si tomamos como referencia el año anterior a que Donald Trump iniciara su campaña, el número de crímenes de odio contra musulmanes ha aumentado un 126%. Dediquemos un momento a pensar en esto: ahora mismo en EEUU es más probable que te maten por ser musulmán que en un atentado del terrorismo islámico.

Las palabras tienen consecuencias, sobre todo si quien las pronuncia tiene un megáfono enorme para airear sus prejuicios. El racismo mal disimulado de la campaña del Brexit hizo que en solo un año la cifra de crímenes racistas se disparara un 29% en Inglaterra y Gales. Lo mismo pasa con la retórica corrosiva de Donald Trump: más allá de lo que haga en la Casa Blanca, su discurso ya ha deteriorado la convivencia en EEUU.

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