Maite Pagazaurtundúa: ‘Los socialistas, los ‘populares’ y C’s tendrían que estar unidos en la defensa de la arquitectura democrática de nuestro país’

| 16 septiembre, 2019

La eurodiputada dice “Basta Ya” a la impunidad, a la política de baja calidad, al sectarismo, a los sesgos ideológicos tramposos, al no utilizar el gobierno para gobernar, sino para hacer propaganda electoral, o de hacer estrategias tácticas con aquellos que quieren destrozar la democracia española

ROSALINA MORENO. CONFILEGAL.- Maite Pagazaurtundúa, eurodiputada de UPyD en la delegación de Ciudadanos y vicepresidenta de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (LIBE) del Parlamento Europeo, destaca en Confilegal que “los socialistas, los populares y Cs tendrían que estar unidos en la defensa de la arquitectura democrática de nuestro país”.

Dice basta ya a la impunidad, a la política de baja calidad, al sectarismo, a los sesgos ideológicos tramposos, al no utilizar el Gobierno para gobernar, sino para hacer propaganda electoral.

También dice “basta ya de debilitar todos los fundamentos de calidad de la democracia. Basta ya de llegar las administraciones de personas simplemente por el sesgo ideológico. Basta ya de que los órganos de control de los diferentes poderes muchas veces estén colonizados por partidos políticos. Basta ya de la banalización del mal. Y basta ya de hacer estrategias tácticas con aquellos que quieren destrozar la democracia española”.

Además, Pagazaurtundúa denuncia que se permitan en España los homenajes a terroristas, algo que achaca a que no se mira el largo plazo, y no se piensa que “la democracia está amenazada también de forma híbrida por discursos”.

“Y es un enorme error, porque esa es la fuente de futuros problemas políticos, institucionales o sociales mucho más graves”, avisa.

Preguntada por el discurso de Torra en la Diada sobre que centrará su acción en «el objetivo de la independencia» y «el ejercicio de la autodeterminación» y que «se empieza a responder ya a las sentencias», Pagazaurtundúa señala que son “discursos de enorme riesgo, porque si dentro de unos días o unos meses nos encontramos con acciones de violencia física, moral o psicológica contra aquellos que no son partidarios de la independencia, a lo mejor nos estamos encontrando con que hay una enorme perversión en la utilización de la política para incrementar discursos de odio o contrarios al Estado de Derecho y alimentando el delito”.

“Entonces, ¿la autoría intelectual de presuntos delitos se podrá probar? No lo sé, pero esta es otra de estas cuestiones de estos tiempos, donde las amenazas a la democracia son híbridas, donde el discurso del odio siembra y luego hay otros que con ese sesgo sectario, dogmático e intolerante pueden pensar que están legitimados para incumplir la ley o para hacer daño a sus vecinos”, añade.

La eurodiputada por Cs habla sin tapujos en Confilegal sobre “adoctrinamiento” en Cataluña, la situación en País Vasco y Navarra, y desgrana cuál va a ser su lucha en Europa.

Maite Pagazaurtundúa nació en Hernani en 1965, en el seno de una familia trabajadora. Es la menor de tres hermanos. Uno de ellos, Joseba Pagazaurtundúa, militante del PSE, fue asesinado por ETA en 2003 tras años de amenazas, acoso y agresiones.

Es licenciada en Filología Hispánica y en Filología Vasca por Deusto, y cursó estudios de Derecho.

Figura destacada del asociacionismo cívico de apoyo a las víctimas del terrorismo, ha participado en diferentes movimientos sociales e iniciativas por la libertad tanto en España como en otros países, y lleva décadas combatiendo el terrorismo, el discurso del odio y las identidades obligatorias y excluyentes.

Fue presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo (2005 – 2012) y miembro de Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE).

Durante su mandato en la Fundación Víctimas del Terrorismo promovió que se iniciara una campaña para esclarecer los más de 400 crímenes de ETA sin resolver.

Además, promovió la publicación del libro ‘Vidas Rotas. Historia de los hombres, mujeres y niños víctimas de ETA’, que recoge la crónica de todos los asesinatos cometidos por la banda terrorista.

Su actividad ha sido reconocida con múltiples galardones como el Premio Sájarov a los Derechos Humanos en 2000 —como miembro fundador de ‘¡Basta Ya!’— o la Medalla de la Orden del Mérito Constitucional en 2003.

En 2005 formó parte de una candidatura colectiva al Premio Nobel de la Paz.

Su carrera política comenzó en el PSE-EE (PSOE), del que fue parlamentaria vasca de 1993 a 1998.

Muy crítica con la política antiterrorista del PSOE, en noviembre de 2013 participó en el II Congreso de UPyD.

Fue como ‘número dos’ en las listas de UPyD al Parlamento Europeo en 2014, consiguiendo el acta de eurodiputada, y en 2019 como ‘número 2’ de Cs.

En estos cinco años en el Parlamento Europeo ha continuado con su compromiso con la libertad en el País Vasco, la dignidad y justicia para las víctimas de ETA y la regeneración de la sociedad vasca tras décadas de persecución a los no nacionalistas.

Pagazaurtundúa se ha especializado en la lucha contra el terrorismo internacional, la radicalización y el auge del fanatismo religioso, así como en las políticas de prevención de los comportamientos violentos.

Asimismo, ha sustentado diferentes causas por la libertad a nivel internacional, en especial, en apoyo a la democracia y la libertad en Venezuela, la oposición iraní, el proceso de paz en Colombia.

La denuncia de las prácticas corruptas y el blanqueo de capitales por parte de las redes de poder ha sido otro de los grandes ejes de trabajo de Pagazaurtundúa, que ha promovido la aprobación por parte de la Unión Europea de una ambiciosa lista negra de Paraísos Fiscales y otras medidas para evitar la evasión fiscal.

Coincidiendo con el asesinato de la periodista maltesa Daphne Caruana Galizia, en octubre de 2017, Pagazaurtundúa ha liderado el trabajo parlamentario para ejercer modificaciones legales a nivel europeo sobre la protección de los denunciantes de irregularidades, con el objetivo de garantizar que la legislación no limite la libertad de la prensa ni el pluralismo, ni restrinja el trabajo de los periodistas, sobre todo en lo que se refiere a sus investigaciones y a la protección de sus fuentes.

También se ha distinguido por su labor de concienciación a nivel internacional de los peligros de la deriva independentista del gobierno catalán.

Ha conseguido que, por primera vez, la Comisión Europea admita deficiencias en la aplicación de la euroorden por algunos países y se plantee sancionar a los estados que la incumplan. Enhorabuena por este trabajo para corregir los defectos de la euroorden y que los países europeos cooperen en la entrega de los delincuentes a los países que los juzgan. ¿Hay que reformar el mecanismo de la euroorden?

Necesitamos mejorar su aplicación. Reformar de una manera u otra o ver cuáles son los mecanismos de mejora dentro del mecanismo de la euroorden. Ahí puede haber diferencias, hay que generar compromisos. Que necesitamos mejoras no hay dudas porque hay diversos tipos de problemas que nosotros, al menos, hemos detectado.

¿Cuáles?

En algunos casos hay una aplicación desproporcionada de la aplicación sobre delitos menores, y ya en el 2014 el propio Parlamento indicó que había problemas.

Ese tipo de malas prácticas ha generado también desconfianza entre países y que en lugar de estar trabajando estándares europeos de aplicación, que es lo importante, que incumplan.

Más allá de las características que tiene la euroorden sabemos que es muy necesario entender también qué tiempos estamos viviendo. Estamos en tiempos en que las amenazas al Estado de Derecho muchas veces son híbridas y lo que no puede ocurrir es que haya impunidad dentro de nuestro espacio de cooperación judicial en delitos gravísimos contra el Estado de Derecho democrático.

Por todos estos motivos creemos que hay que realizar mejoras y que es un momento de apostar por reforzar la cooperación judicial. En el semestre europeo y en las exposiciones de largo plazo del Consejo aparece la cuestión de la cooperación judicial, aprovechemos este momento puesto que el realizar los informes de aplicación o las propuestas lleva tiempo, y luego, por supuesto, generar compromisos.

Creemos que es necesario hacerlo y que hay que iniciarlo con racionalidad ahora.

La Fiscalía General del Estado también ha cargado en su Memoria anual contra el «deficiente» sistema de las euroórdenes, que tiene «debilidades», que urge reformar a la vista de las decisiones de los tribunales belgas y alemanes, los cuales se excedieron de sus competencias al entrar a valorar las OEDE de Carles Puigdemont y otros huidos del ‘procés’…

Efectivamente. El hecho de que el Tribunal de Derechos Humanos haya indicado al estado belga que hicieron un mal cuando en el caso de una etarra con presuntos delitos gravísimos de asesinatos múltiples, el daño moral generado a la familia, el daño moral desde el punto de vista de lo que es el bien público, que no debe ser impune el realizar crímenes horrendos, son motivos como para que mejoremos los instrumentos de la aplicación.

Torra ha afirmado que la Diada marcaba un punto de inflexión y que a partir de ahora centrará su acción en «el objetivo de la independencia» y «el ejercicio de la autodeterminación». «Hoy se cierra una etapa y se empieza a responder ya a las sentencias», dijo antes de participar en una manifestación de la ANC con el lema ‘Objetivo independencia’. ¿Qué opina de esto?

Que son discursos de enorme riesgo porque si dentro de unos días o unos meses nos encontramos con acciones de violencia física o moral o psicológica contra aquellos que no son partidarios de la independencia, a lo mejor nos estamos encontrando con que hay una enorme perversión en la utilización de la política para incrementar discursos de odio o contrarios al Estado de Derecho y alimentando el delito.

Entonces, ¿la autoría intelectual de presuntos delitos se podrá probar? No lo sé, pero esta es otra de estas cuestiones de estos tiempos, donde las amenazas a la democracia son híbridas, donde el discurso del odio siembra y luego hay otros que con ese sesgo sectario, dogmático e intolerante pueden pensar que están legitimados para incumplir la ley o para hacer daño a sus vecinos.

Estos discursos de fanatismo, de fundamentalismo violento, lo único que consiguen es desenmascararlos e indicar que no es legítimo defender la identidad tóxica, puesto que hay una parte de población en Cataluña, la mitad, tal vez más de la mitad, que no pueden ser deslegitimados como ciudadanos por el presidente de la comunidad, que debe seguir el ordenamiento democrático.

Está en ese espacio gris de jugar en contra del pensamiento democrático.

Hace un año pidió al Defensor del Pueblo que proteja a los alumnos catalanes. Le remitió un informe con casos de «persecución de los niños que no asumen los preceptos del nacionalismo» en aulas de Cataluña y le advirtió de que los menores de entornos familiares no nacionalistas eran “estigmatizados, excluidos o acosados”. ¿Cuál ha sido la respuesta?

El Defensor del Pueblo estimó parcialmente lo que indicábamos. Dijo que había base en aquello que estábamos indicando e intentó pasárselo al Ministerio, pero no hemos tenido una acción coherente desde el punto de vista de ver que no son sólo anécdotas, que hay un elemento de fondo en el que la Administración del Estado no ha entrado suficientemente.

Tal vez porque piense porque no es el momento, pero es insuficiente el trabajo de pedagogía desde el punto de vista de lo que puede y no puede hacer un poder público en el campo de la libertad de conciencia.

Por ejemplo, esto que se ha sabido últimamente de que los niños sean expiados porque se considera que si su comportamiento lingüístico no es el de hablar en su tiempo libre, en su intimidad, en catalán pues hay que buscar hacer ingeniería social o manipular.

Es perversa la perspectiva tóxica del fondo porque es una forma de entender la identidad monotemática. En el Estado de Derecho democrático no podemos entender la democracia de una forma orgánica o como un Estado de Derecho étnico o identitario. Esta es la gran cuestión.

Esto, que cuando se lo oímos decir más o menos a Putin, o a Orbán nos escandaliza, nos debería escandalizar más especialmente porque creo que va más allá en el caso de los gobiernos secesionistas catalanes.

Hace dos semanas los editores de libros de texto denunciaban los «mecanismos bastardos» que usan las comunidades autónomas para que los libros de texto «digan lo que ellos quieren y no lo que la ciencia dice». Tras reunirse con la ministra, ahora precisan que se trata de «anécdotas» de «épocas remotas» y aseguran que no hay adoctrinamiento en los manuales. ¿Qué piensa de esto?

Lo que necesitaríamos en todo caso para poder descartar que lo que está ocurriendo es estructural -y yo pienso que hay mucho más que anécdota- es que se haga un trabajo serio, riguroso y contrastado donde podamos analizar la realidad de qué está ocurriendo con los currículums, qué cumplimiento hay de currículum desde el punto de vista de lo que tiene que ser común, y cuántos aspectos pueden ser susceptibles de ser considerados adoctrinamiento.

Esto sería muy clarificador.

Necesitamos ese trabajo, necesitamos que lo impulsen los poderes públicos con personal que sea independiente, y que pueda hacerlo rigurosamente.

Y si se dan cuenta de que hay textos que generan adoctrinamiento, como yo he podido comprobar personalmente, que se evalúe el riesgo que tienen y se apliquen políticas activas en contra de todo ello, porque la armonización de cuestiones así sí tiene que ver con las competencias del Ministerio de Educación.

¿Le preocupa también a día de hoy la juventud vasca y navarra?

La juventud creo que nos preocupa siempre a todos. En el caso de la juventud vasca y navarra heredan una situación todavía de mucho veneno ideológico y de mucho considerar que aquel que persigue es un héroe y de que el perseguido es poco menos que una escoria social si no se pliega a decir que todo está muy bien ahora.

En ese sentido, la sociedad vasca y navarra tiene todavía un trasfondo de no haber limpiado, de no haber encarado el pasado, porque es muy incómodo hacerlo, y porque personas que son muy poderosas en las comunidades locales o regionales de ambas quieren blanquearlo.

En general, estamos en un momento en el que con el cambio de paradigma tecnológico y con la entrada de las redes sociales es mucho más fácil trabajar el sesgo ideológico y los discursos de odio. Y se nota menos que son discursos de odio o intolerantes o sectarios.

Ahora está casi permitida la intolerancia al otro y en ese sentido hay un retroceso desde el punto de vista de lo que es la ideología del proelismo y de la libertad de conciencia y de poder defender en algunos lugares firmes ideas política.

La Carta de Derechos Fundamentales y el Tratado de la UE están basados en respeto a las minorías. En algunos sitios del País Vasco si uno se atreve a ir a hacer un mitin donde es minoría, las mayorías te dicen que a qué va, que está provocando.

Eso es una barbaridad. Están ciegos. Y los medios de comunicación lo dicen prácticamente tal y como lo están contando los que están ciegos.

El pasado abril denunció el ‘acoso’ de los ‘matones abertzales’ en Rentería que pretenden «estigmatizar» para que la gente que piensa como Cs «no pueda salir de su casa»…

Efectivamente.

En la facultad sufrió una agresión por la que tuvo que abandonar las clases presenciales… ¿Cómo fue?

Una vez estuvieron a punto de lincharme, otra vez también, y me pusieron escolta policial. Distintos comandos me hacían seguimiento para ver si me podían asesinar.

¿Cuántos años de acoso, persecución y agresiones?

13 años tuve que vivir bajo escolta policial.

¿Especialmente tras el asesinato de su hermano Joseba a manos de ETA?

Tres años antes del asesinato ya me habían puesto escolta policial. En casa no sabíamos cuál de nosotros iba a ser asesinado.

¿Aquello le obligó la salida del País Vasco?

Fue más adelante, pero porque nos dimos cuenta de que nuestras hijas estaban viviendo en un entorno muy hostil para identificar el bien y el mal. Pensábamos que eso les iba a generar enormes problemas.

El elemento traumático de verme con escolta policial, de que hubieran asesinado a su tío, la tristeza… por un montón de cosas que pasaban consideramos que les teníamos que dar la oportunidad de poder canalizar su personalidad de una manera menos traumática.

¿Qué dice del ‘Ospa Eguna’ de Alsasua?

Es un disparate el no ver lo que hay en el fondo. Esos ‘Ospa Eguna’ eran lo normal en el País Vasco y Navarra durante décadas. Eran toda una invitación a la maldad y a quitar al Estado su poder legítimo, para sustituirlo.

No debe de existir el ‘Ospa’ en ningún solo pueblo. Y, además, lamentablemente en muchos lugares del País Vasco y Navarra desaparecieron los cuarteles de la Guardia Civil y no era una casualidad.

Era una manera de establecer lugares donde ya esa ley, el Estado no existe: estigmatización de los agentes, persecución de ellos, hacerles la vida imposible, negociar que de alguna manera eso no exista… es tremendamente contrario al estado de la ley que tenemos vigente.

Es como un gran juego sucio y, además, intoxicador de las mentes de las nuevas generaciones, que lo ven como un juego, como algo divertido, como algo que genera un sesgo sectario sobre la realidad y contrario a las leyes de todos.

¿Por qué cree que se permiten en España los homenajes a terroristas?Consuelo Ordóñez y Maite Pagazaurtundúa: ¿Por qué se permiten en España los homenajes a terroristas y que queden impunes?Han contabilizado 286 actos de enaltecimiento del terrorismo de ETA en los últimos dos años y medio, 113 de ellos homenajes a etarras que han salido de prisión o a miembros de ETA fallecidos.

Porque no se mira el largo plazo. No se piensa que la democracia está amenazada también de forma híbrida por discursos, porque no se le da importancia, porque se piensa que es un pago pequeño por la tranquilidad ambiental.

Y es un enorme error, porque esa es la fuente de futuros problemas políticos, institucionales o sociales mucho más graves. Por falta de un análisis correcto de lo que son las cosas en el siglo XXI, de la importancia del discurso, y de no darle importancia que esos discursos sectarios se vean como normales.

Eso debilita el punto de vista del pluralismo y de la democracia y no se dan cuenta de ello. Piensan que es un pago pequeño, y no. Es un pago enormemente grave. No se ve inmediatamente, pero a largo plazo destroza, desarma. Es como una especie de termita que se mete en la estructura institucional de la democracia, del Estado de Derecho democrático.

En diciembre de 2018, el Parlamento europeo aprobó por mayoría el informe de conclusiones de la Comisión Especial de Terrorismo y se instó a los países miembro de la UE a prohibir este tipo de actos

No se quiere mirar. Es es la realidad. Ahora hay como una especie de elemento ambiental de no fijarse en eso. Si fuera en el sentido contrario lo tendríamos en todas las portadas de los periódicos y al Gobierno haciendo todo tipo de informes, pero como lo que está diciendo no se quiere ver, no se le quiere dar importancia a algo que es realmente sustancial… Seguiremos clamando porque habrá algún momento en que tengamos una ventana de oportunidad para que todo el mundo se de cuenta de que es una de las cosas más importantes que hay que evitar.

Ciudadanos ha propuesto en el Congreso prohibirlos por ley

Sí. Pero si se aplicase el Código Penal tal y como está se podría evitar. Pero bueno, si hay que darle visibilidad pidiendo una ley, que sea así.

Fue una de las fundadoras en 1999 de la iniciativa ciudadana ¡Basta Ya! ¿A qué diría ‘basta ya’?

Basta ya a la impunidad, basta ya a la política de baja calidad, basta ya al sectarismo, basta ya a los sesgos ideológicos tramposos, basta ya al no utilizar el Gobierno para gobernar, sino para hacer propaganda electoral, basta ya de debilitar todos los fundamentos de calidad de la democracia, basta ya de llegar las administraciones de personas simplemente por el sesgo ideológico, basta ya de que los órganos de control de los diferentes poderes muchas veces estén colonizados por partidos políticos, basta ya de la banalización del mal, y basta ya de hacer estrategias tácticas con aquellos que quieren destrozar la democracia española.

¿A qué atribuye el bloqueo político en España?

Es multifactorial. Se ha ido debilitando durante décadas la manera de articular nuestra democracia. Tenemos en herencia todos esos casos de corrupción, por un lado, y unas prácticas de gobernanza que no son óptimas, y una colonización de lo social en los medios de comunicación, etc, de lo político en su sentido más táctico.

Pero la llegada de los nuevos partidos todavía no ha generado la catarsis, el poder articular la política de otra manera. Se sigue jugando a la antigua y es muy complicado romper esa barrera de poder plantearnos programas de gobierno en serio, que no sean pura retórica; plantearnos en serio entre distintos ámbitos ideológicos pactos y compromisos en cuestiones de país fundamentales y la defensa del país. Todas esas cosas no están.

Los socialistas, los ‘populares’, y Ciudadanos tendrían que estar unidos en la defensa de la arquitectura democrática de nuestro país y de la práctica del poder de nuestro país frente todos esos ultranacionalistas identitarios.

En el mundo globalizado tendríamos que estar también trabajando en elementos básicos que tienen que ver con cómo hacer que nuestra educación sea inclusiva y que no haya tanto fracaso escolar como hay, que haya una gran capacitación, y que además de lo tecnológico, lo humanístico sea esencial porque es lo que garantiza la democracia. Previene frente a los pensamientos sectarios y antidemocráticos.

¿Qué llamamiento haría a Sánchez?

Sánchez lamentablemente creo que es absolutamente insensible a nada que no sea su estrategia de retórica, de impostura, de pura búsqueda del voto, de destrozar cualquier camino de compromiso real…

¿Qué balance que hace de su gestión?

No hay gestión en Sánchez. Sólo hay retórica, fotos, y encuadres.

¿Qué le preocupa de Europa y cuál va a ser su lucha?

La libertad, la ley, el pluralismo ideológico y la libertad de conciencia son los cuatro ejes que me parecen esenciales, y están interconectados. El Estado de Derecho democrático requiere de ley. No puede ser que uno no aplique la ley o se la salte porque le de la gana, pero está también la libertad ideológica y de conciencia.

La manipulación no puede llegar a la eliminación fáctica de la libertad de conciencia o de pluralismo ideológico en una sociedad porque entonces puede parecer que es una democracia, pero no lo será. Y es un tema de época.

En Cataluña, el ultranacionalismo, que no ha sido llamado así y que mucha gente de muy buen corazón en España y tan siquiera sabe que es ultranacionalismo, lo primero que tenemos que hacer es identificar que hay un problema de identidades tóxicas en Cataluña claramente; en el País Vasco y Navarra, todavía, y que hay lugares de España donde también está ocurriendo algo parecido, como Baleares, Valencia, y muy marginalmente en algunos otros sitios.

En el resto de Europa, con otros sesgos, aparece el mismo fenómeno de identidad como elemento excluyente, que se busca en la política francesa, por ejemplo, por Marine Le Pen, o la Liga Norte en Italia, por Orbán en Hungría, en Finlandia por los verdaderos finlandeses…

La Europa de las identidades fue la Europa de la guerra, hay que intentar evitar que algo así vuelva a ocurrir. El multilateralismo tiene defectos, pero es lo mejor que tenemos y ahora está en riesgo por políticos irresponsables a nivel mundial.

Amenaza el comercio internacional, por ejemplo.

El que Trump rompa con esas reglas del juego mínimas a golpe de tuit pone los pelos de punta, y por eso es tan importante el pensamiento humanístico, la política de calidad, de consensos en cosas importantes, pero sin juego sucio.

No es el juego del abrazo del oso, es el juego de defender la democracia en todo el mundo, y la democracia de calidad, defender nuestro país fundamentalmente, nuestros intereses y la ciudadanía, que no puede ser prenda si no hay un estado democrático. Es defender la ley y el estado democrático.

¿La inmigración tiene que ser regulada?

Por supuesto. La inmigración y el asilo deben tener un enfoque coherente en el caso de la Unión Europea, como vemos en Schengen. Con una libertad interior desde el punto de vista de las fronteras, necesitamos que haya una política común y que sea sostenible, como, por ejemplo, tiene Canadá, con una política sostenible en el tiempo.

Canadá lleva 40 o 50 años con políticas coherentes que se pactan para la inclusión, para la integración. Pactan por una parte lo que es la inmigración y por otra el asilo y refugio, y algunos años cuando hay más necesidad de una cosa que de otra lo pactan en todas las instancias administrativas y políticas porque es una política integral.

Nosotros podemos hacer políticas distintas a Canadá, por supuesto, pero podríamos mirar lo que significan los ejemplos de aquellos que sí tienen políticas sostenibles y adaptarlas para evitar sufrimiento, para una utilización racional de los recursos humanos, para que no haya colectivos vulnerables en nuestras sociedades que piensen que no se les da a ellos porque a otros se les está dando lo que no les corresponde.

Pactar qué podemos hacer y pensar geoestratégicamente cómo ayudar a esos lugares donde hay tanta gente que marcha porque no tiene expectativas de vida, porque muchos de ellos lo que intentan es huir de la pobreza.

Por tanto, trabajemos en origen. Todas estas cosas hay que mirarlas de una forma integral. En el siglo XXI uno no puede mirar desde el enfoque pequeño, lo local o de lo regional o de lo europeo. Hay muchísimas cuestiones que requieren análisis muy vertebrados y que apliquemos con lupa mucha inteligencia las políticas para que no generen frustración, sufrimiento y convulsiones sociales.

¿Hace falta más inversión para ayudar a la empleabilidad de los jóvenes?

Hace falta inversión en economía real, sin duda, y hace falta que pensemos qué tenemos que ahorrar para definir qué es lo prioritario. Una de las cosas más necesarias en la política es decidir en cada momento qué es lo más importante y asumirlo, y decirle a la gente lo vamos a hacer por esto.

No podemos tener una generación perdida.

Ha declarado que la denominación de la vicepresidencia de la Comisión Europea para ‘proteger el estilo de vida europeo’ le parece “un tremendo error”. Explíquese.

El estilo de vida europeo es no tener un estilo más allá de cumplir la ley de todos.

Nuestro estilo de vida es poder tener el estilo de vida que uno elige siempre que cumpla las leyes. Nadie le tiene que decir a uno cuál es el estilo de vida que tiene que desarrollar siempre que no cometa delitos.

Nos ha costado 150 años tener libertad de conciencia, religiosa, política, de expresión plena, tener ciudadanía. Si entramos en el juego de las identidades y decir este es el estilo de vida europeo estamos diciendo que este no es el estilo de vida europeo.

Nuestro tratado y nuestra Carta de los Derechos Fundamentales consigna a veces las minorías. Qué derecho tenemos los demás a decir cómo se tenga que vestir cada uno o tener lo que sea desde el punto de vista de sus libertades privadas de una ley determinada.

Eso lo aplaudirá Putin, Orbán, Marine Le Pen o Torra, que cada uno diría el estilo de vida catalán, polaco…. Esto es una falacia, un error, aunque lo haya hecho Ursula von der Leyen con la mejor voluntad.

Asociar eso encima a inmigración es como decir que la inmigración ataca a nuestra forma de vida. Lo que necesitamos son leyes claras, aplicarlas y gestionarlas porque migración ha habido en todas las épocas de la humanidad.

¿Qué llamamiento hace a la nueva Comisión?

Que sean valientes, que apuesten por Europa, porque la Europa del nacionalismo y del ultranacionalismo y de los egoísmos lo único que puede hacer es que la destrocemos y que nos quedemos a la deriva en un mundo en el que siendo pequeñitos ni tendríamos bienestar social ni democracia.

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