Los vecinos de un barrio de Roma se movilizan contra la llegada de un grupo de gitanos

| 3 abril, 2019

Los ciudadanos de Torre Maura protestan entre gritos de «que se mueran de hambre» contra el acceso de 70 personas de etnia gitana, 33 de ellos niños, a un centro de acogida

SORAYA MELGUIZO. EL MUNDO.- Calles cortadas, contenedores ardiendo y hasta un vehículo en llamas es el ‘parte de guerra’ de la revuelta que protagonizaron la pasada noche los vecinos del barrio romano de Torre Maura, en la periferia de la capital italiana, en protesta contra el traslado de un grupo de 70 personas de etnia gitana a un centro de acogida de la zona.

Alrededor de 300 vecinos, según medios locales, se movilizaron la tarde del lunes ante las puertas de una estructura del ayuntamiento que debía acoger a familias de etnia gitana entre las que se encontraban 33 niños. «Que se mueran de hambre», gritaba la multitud, mientras algunos vecinos tiraban al suelo y pisaban los bocadillos que el centro social tenía preparados para los nuevos huéspedes. «Esos bastardos tienen que arder», decían otros residentes en la zona, a los que no tardaron en unirse miembros de los grupos de ultraderecha Casa Pound y Forza Nuova. La situación degeneró hacia la medianoche y obligó a la policía a intervenir para facilitar la entrada de los bomberos, a quienes los vecinos habían impedido acceder para apagar los fuegos.

Giuseppe Andrea Barillaro, de 30 años, residente en un edificio de casas de protección oficial del barrio, aseguró al diario ‘La Repubblica’ que había sido él el responsable de iniciar la revuelta. «Estaba yendo a trabajar cuando vi los coches del ayuntamiento. Les pregunté qué estaba pasando y me dijeron que estaban preparando la llegada de los gitanos. Así que me quedé y empecé a avisar a todo el barrio».

Este miércoles la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, ha anunciado que las familias de etnia gitana serían redistribuidas en otras zonas de la ciudad. «Tuve que intervenir para proteger a los muchos ciudadanos honestos de ese barrio y a los 33 niños que arriesgaban la vida y la seguridad», ha explicado la alcaldesa, del Movimiento Cinco Estrellas, que ha anunciado que la Fiscalía había abierto una investigación por un presunto delito por daños y amenazas con el agravante de odio racial.

El ministro del Interior, Matteo Salvini, quien el año pasado propuso censar a todos las personas de etnia gitana que viven en campos ilegales y expulsar a quienes no hubieran nacido en Italia, ha condenado la violencia y ha asegurado que su intención es que no haya un solo campo ilegal antes de que termine su mandato. «Quien se integra es bienvenido, quien prefiere robar será enviado a otro lugar», ha dicho el líder de la Liga y vicepresidente del Gobierno.

En el centro que debía hospedar a las familias de etnia gitana vivían inmigrantes subsaharianos hasta que la ley de inmigración impulsada por Salvini desmanteló el sistema de acogida italiano y obligó a trasladar a los solicitantes de asilo a otras estructuras. «Esos no molestaban. Eran amables, saludaban siempre», contó una vecina de Torre Maura. «Pero los gitanos roban y tengo miedo que entren en casa. Aquí ya tenemos muchos problemas».

HISTÓRICO

Enlaces internacionales