Los Soldados de Odín contra la inmigración se expanden a Noruega y Estonia

, | 2 marzo, 2016

El colectivo de ultraderecha, con al menos 500 miembros en Finlandia, ha expandido su presencia a los países nórdicos y bálticos. Crece la preocupación de las autoridades

soldadosdeodínEL CONFIDENCIAL.- Abogan por cerrar las fronteras de Finlandia a los extranjeros y consideran «intrusos» a los inmigrantes, a los que acusan de acosar sexualmente a las mujeres. Y su popularidad no deja de crecer. El grupo Soldados de Odín comenzó a patrullar las calles de varias ciudades a finales de diciembre con la misión de «restablecer» la seguridad, «amenazada» por la llegada masiva de migrantes procedentes de Oriente Medio. Ahora, el colectivo finlandés de ultraderecha, con al menos 500 miembros y creado a través de Facebook y otras redes sociales, ha extendido su presencia a los países nórdicos y bálticos.

Su expansión genera intranquilidad en los edificios oficiales. Dado que el grupo de «patriotas» pretende asumir tareas de vigilancia, las autoridades temen un brote de violencia racista contra extranjeros en unos países (Finlandia,Noruega y Estonia) que recibieron a 250.000 solicitantes de asilo durante el pasado año. Uno de sus organizadores, Mika Ranta -que se define como «nacionalsocialista» en su perfil de Facebook y tiene antecedentes penales por agresión-, aseguraba en octubre al diario ‘Aamulehti’ que el movimiento solo pretende «incrementar la sensación de seguridad de la gente».

«De pronto, nos encontramos con una situación en la que se encontraban muchas culturas diferentes. Eso daba miedo y preocupaba a la comunidad. Entonces empezamos a juntar a un montón de gente», explicaba. «El principal problema fue cuando descubrimos a través de Facebook que los nuevos peticionarios de asilo estaban espiando a través de las puertas de los colegios de primaria, mirando a las niñas pequeñas«, proseguía Ranta.

En Estonia, el grupo xenófobo celebró su primera reunión a mediados de febrero, con la asistencia de unas 60 personas, según la prensa local. «No queremos que los refugiados lleguen aquí», explicó Indrek Olm, que se identifica como uno de los dirigentes de Soldados de Odín en Estonia. «Comenzaremos a ir de patrulla para asegurarnos de que no hacen nada ilegal», señaló, en declaraciones a la agencia Reuters realizadas a finales de febrero.

Este país báltico de 1,3 millones de habitantes no acoge apenas solicitantes de asilo ni refugiados, pero las autoridades recelan de la presencia de Soldados de Odín. «Las bandas de autoproclamadas patrullas no aumentan el sentido de la seguridad del pueblo estonio en modo alguno, más bien lo contrario», ha asegurado en Twitter el primer ministro estonio, Taavi Roivas.

Soldados de Odín Estonia, durante una marcha en Tallin para conmemorar el Día de la Independencia. (Reuters)
Soldados de Odín Estonia, durante una marcha en Tallin para conmemorar el Día de la Independencia. (Reuters)

Mientras, en Noruega, la policía ha expresado su preocupación por los efectos que la llegada de unos 31.000 solicitantes de asilo al país pueda tener en los grupos de extrema derecha. «Consideramos que la amenaza del entorno de la extrema derecha aumentará. El tema del asilo está incrementando la actividad de extrema derecha, radicalización y reclutamiento«, aseguró el Servicio de Seguridad de la Policía en su último balance sobre amenazas, difundido en febrero.

Ataviados con sus características cazadoras negras, tipo bomber, con el emblema de un vikingo, los Soldados de Odín realizaron su primera patrulla en Noruega el 13 de febrero en Toensberg, una localidad de unos 42.000 habitantes situada a unos 100 kilómetros al sur de Oslo. «Nuestro objetivo principal es prevenir la violencia, la venta de drogas y no solo los asaltos sexuales«, contó en febrero a Reuters Ronny Alte, miembro del grupo ultranacionalista Liga para la Defensa de Noruega (NDL), quien se identificaba entonces como portavoz del grupo en Noruega y que más tarde lo abandonó.

La policía noruega ha cancelado las patrullas del colectivo en varias ciudades. En Kristiansand, por ejemplo, las fuerzas de seguridad solo les permitieron distribuir bollos y café. Sin embargo, en pleno auge en toda Europa de las formaciones de ultraderecha, algunos han jaleado a los ‘soldados’ de negro. «Cada ciudadano que quiere contribuir a la reducción de la criminalidad y la inseguridad debe ser aplaudido«, ha asegurado Jan Arild Ellingsen, parlamentario del populista Partido Progresista, uno de los socios de la coalición que gobierna en Noruega, en declaraciones a la cadena de televisión NRK.

En Suecia, el país de la Unión Europea que más refugiados ha recibido en relación a su población, se ha registrado cierta actividad del colectivo. Después, el movimiento se ha ido extendiendo por Dinamarca, Holanda, la República Checa y Alemania, que en 2015 recibió la cifra récord de 1,1 millones de peticionarios de asilo. En la propia Colonia, a principios de año, dos grupos derefugiados fueron apaleados por patrullas de ‘vigilantes’.

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