‘Jaqueline nos gritaba lesbianas enfermas’: pareja golpeada en Cajicá

, | 28 septiembre, 2017

Las jóvenes viven en Cajicá, y fueron agredidas por sus vecinas. Presunta victimaria se defiende.

EL TIEMPO.- Tres tensos años han pasado desde que María Angélica Perilla y su esposa, Isabel Gaviria, ambas de 31 años, llegaron a vivir al condominio Sevilla en Cajicá, Cundinamarca. Aseguran que una vecina les ha hecho la vida imposible, y el domingo pasado el conflicto pasó a otro nivel, y fueron agredidas físicamente por la mujer y su hija.

María Angélica quedó al menos una semana incapacitada y pese a ello, el miércoles estaba recorriendo entidades estatales y organizaciones de derechos de la comunidad LGBTI para dar a conocer el caso de agresión, que asegura está relacionado con su orientación sexual.

La acompañaba su pareja, Isabel, a quien conoció hace nueve años en la Universidad de los Andes, donde ambas estudiaron Ciencias Políticas, y donde, asegura, siempre se les respetó su relación. “Es la primera vez que vivo un caso así, y no sabía que era tan tenaz. Rompieron la tranquilidad de nuestro hogar”, relató la joven.

En estos años juntas solo se han separado, parcialmente, cuando María Angélica se fue a Washington (Estados Unidos) a realizar su maestría, o cuando Isabel estuvo haciendo sus prácticas profesionales en China.

La agresión

Hace una semana, en la casa 14 del condominio Sevilla, en las afueras del casco urbano de Cajicá, María Angélica e Isabel tuvieron una discusión de pareja. “Es como todas las que ocurren en cualquier relación y no duró más de dos minutos. Luego nos enteramos de que a la Policía le habían puesto una queja por maltrato intrafamiliar y que había sido interpuesta por Jaqueline Hurtado”, indicó.

La mujer es vecina de la pareja de jóvenes y desde hace tres años ha tenido percances con ellas, según relata María Angélica. “El domingo estábamos viendo películas cuando escuché que golpearon la puerta. Por la ventana del garaje vi que era Jaqueline, que me había mandado a decir con uno de los vigilantes que me estaba buscando. Yo abrí, pensando que íbamos a dialogar”, recordó la joven.

En un cruce de palabras, María Angélica le solicitó que se retractara de la acusación que estaba haciendo, y cuando los ánimos se caldearon sacó su celular para grabar. “Ella quería provocarnos, y comenzó a gritarnos ‘lesbianas enfermas’, y a decirnos improperios. Estaba muy alterada. Me decía que ella era abogada de personas extraditables, como para intimidarnos, y a decir que me podía demandar. Cuando se dio cuenta que tenía mi celular en la mano, me lo rapó”, recordó.

Una cámara de seguridad que está instalada sobre la entrada de la vivienda de las jóvenes muestra el momento en que Jaqueline (la vecina) se acerca a la vivienda, y comienza a discutir con María Angélica.

Segundos después salió Isabel, su pareja, y al poco tiempo llegó la hija de Jaqueline, en una actitud beligerante, pues cuando su mamá le rapó el celular a María Angélica, ella la agarró por el cuello, y cuando la propietaria de la vivienda intenta defenderse comenzó una pelea entre las cuatro mujeres, que dejó a la pareja de jóvenes incapacitadas. Finalmente Isabel logró escapar, para pedirle ayuda a sus vecinos.

Tres años de roces

La familia de María Angélica construyó el condominio Sevilla, donde desde hace tres años reside con Isabel. Una de las primeras residentes fue su vecina Jaqueline. “Las discusiones comenzaron porque ella tiene un negocio de venta de carros y llegaban seguido con varios vehículos a ocupar parqueaderos que no les correspondían. Yo les peleaba porque estacionaban donde no debían, y bloqueaban el paso”, explicó María Angélica.

En ocasiones, señaló, les colocaban carros frente a su parqueadero para que no pudieran salir. Argumentó que no es la única persona que ha tenido roces con su vecina, y que los demás propietarios la respaldan en este caso.

‘No es homofobia’

Jaqueline Hurtado es la vecina señalada de agredir a la pareja de jóvenes el domingo pasado. Ella lleva más de cinco años habitando en la vivienda que con su esposo compraron en este punto del municipio.

“Este problema no tiene nada que ver con homofobia. Si uno es cristiano, entiende que todas las personas tenemos decisiones diferentes, y que así como alguien puede robar o matar, pues otra puede ser lesbiana y eso es decisión ante Dios. Yo tengo amigas y amigos homosexuales y si fuera homofóbica no serían cercanos míos”, dijo.

Según ella, María Angélica ha hecho una carrera política en la región. “Ella está figurando, está manipulando y quiere aplastarme, crearme una posición donde me deja expuesta”.

Recordó que los inconvenientes que ha tenido con la pareja de jóvenes han sido “por la actitud de María Angélica. Su hermano me autorizaba a dejar los carros en algunos parqueaderos del condominio que no se estaban utilizando, pero ella llegaba gritando a decirme que tenía que retirarlos. En ocasiones no timbraba a mi puerta, sino venía y golpeaba durísimo”.

Según explica Jaqueline, lo que hay detrás es una pelea de vecinos. “Lo que tengo que decir es que ellas son personas absolutamente poderosas, y están acostumbradas a pasar por encima de todo el mundo”.

Aunque negó que se hubiera referido de manera violenta contra la orientación sexual de las jóvenes, reconoció que el problema por el parqueo de sus vehículos también lo tuvo con el administrador del condominio Sevilla. 

Mientras tanto, María Angélica e Isabel realizaron la denuncia penal, y la organización Temblores, que trabaja en derechos humanos, llevará su caso, que hoy cuenta con el acompañamiento de varias entidades estatales.

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