Investigan la violación y desfiguración de una mujer en Sant Andreu de Llavaneres

, | 9 enero, 2018

La víctima es una mujer de 42 años, de nacionalidad colombiana y vecina de Mataró que iba al trabajo alrededor de las siete de la mañana

FEDE CEDÓ. LA VANGUARDIA.- Un nuevo caso de agresión sexual ha conmocionado el Maresme. Una mujer fue salvajemente golpeada y violada la madrugada del pasado 28 de diciembre junto a las vías del tren en Sant Andreu de Llaveneres(Barcelona). Los investigadores también buscan a varios testigos que no prestaron auxilio a la víctima.

Sobre la siete de la mañana, una mujer de origen colombiano, de 42 años y residente en Mataró, fue violada y golpeada en el camino que transcurre por el lateral de las vías del tren, junto a la escollera marítima. Se trata de un camino sin señalizar, muy utilizado por pescadores y submarinistas, ya que en la zona hay un acantilado sumergido muy atractivo para los amantes de la pesca submarina.

El camino que recorría a diario la mujer es una ruta muy utilizada, ya que une Mataró con la estación de Sant Andreu de Llavaneres. A primera hora de la mañana se pueden encontrar numerosas personas que pasean el perro y practican deporte.

La arrojó a las rocas al darla por muerta

La agredida, como hacía cada mañana, recorría los tres kilómetros que hay entre su domicilio –en un barrio de Mataró próximo a la zona agrícola– hasta una de las lujosas viviendas de Llavaneres, donde trabajaba como cuidadora de un joven impedido y al mismo tiempo como servicio doméstico. Allí los vecinos destacan su educación y simpatía, aún impactados por los hechos.

Su asaltante se había aprendido su rutina diaria y la esperó a la altura de la estación, a pocos metros del paso subterráneo que cruza las vías. La sorprendió. Tras golpearla brutalmente hasta desfigurarle completamente el rostro, le arrancó violentamente toda la ropa y consumó la violación. A continuación, para dificultar que fuera encontrada, la arrojó entre las rocas del espigón y la dejó abandonada, gravemente herida, posiblemente al creerla muerta huyó del lugar.

Omisión de auxilio

Al poco tiempo, los desgarradores gritos que la mujer empezó a proferir cuando reaccionó, desde las rocas, no fueron atendidos por varios transeúntes. A pocos metros del mar, hubiera perecido ahogada si hubiera llegado a caer al agua, como parecía ser la intención de su asaltante. Como mínimo tres personas que paseaban por el lugar, huyeron atemorizadas al ver la escena sin detenerse a prestar auxilio al cuerpo que yacía ensangrentado y desfigurado en el espigón de la playa.

La víctima, como pudo, se arrastró entre las piedras y el camino de tierra hasta la estación de ferrocarril, donde fue atendida por el personal de la cantina. Allí dieron aviso a los cuerpos de socorro, que la trasladaron al hospital. Los Mossos, han abierto una investigación paralela para dar con la identidad de los tres transeúntes que, posiblemente alarmados por el estado en que se encontraba la mujer, hicieron caso omiso a su petición de socorro, para imputarles un delito de denegación de auxilio.

Podría tratarse de una persona que la conocía

Una vez la mujer se encontró a salvo, según los testigos, dio algunos detalles de su agresor, pero pronto cayó en un trance traumático que la silenció. Los psicólogos forenses trabajan ahora para obtener más información, ya que están convencidos que la víctima conocía a su agresor, como también han apuntado algunos testigos,que aseguraron que podría ser un conocido de su entorno.

El juez ha impuesto el secreto de sumario, por lo que las actuaciones policiales no han podido ser desveladas. En la última reunión de coordinación de las policías en la zona, los mandos ya lanzaron la advertencia de que el tema debía ser tratado con extrema sensibilidad, a causa de la extrema violencia utilizada.

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