Feministas responden a las detractoras de #MeToo: “Hacéis apología de la violación”

| 10 enero, 2018

Un grupo de feministas subraya el derecho de las mujeres a no ser agredidas, en respuesta al manifiesto en el que un centenar de famosas defendía la libertad de los hombres a importunar

Un grupo de feministas francesas ha subrayado hoy el derecho de las mujeres a no ser agredidas y a que se las respete, en respuesta al manifiesto en el que un centenar de famosas defendía la libertad de los hombres “a importunar”. “Cada vez que los derechos de las mujeres avanzan, que se despiertan las conciencias, aparecen resistencias”, lamentan en un artículo publicado en “France Info” una treintena de feministas como Caroline de Haas.

En ese artículo, rebaten los argumentos de otro texto hecho público ayer por personalidades como la actriz Catherine Deneuve, en el que criticaban el “puritanismo” de la campaña contra el acoso sexual desatada a raíz del caso del productor estadounidense Harvey Weinstein. Acusan a esas celebridades de “mezclar deliberadamente” y “meter en el mismo saco” conceptos diferentes, como la seducción basada en el respeto o el placer, por una parte, y la violencia, por otra.

Estas feministas denuncian que las firmantes de la declaración publicada ayer en ‘Le Monde’ son “reincidentes” en la defensa de “pederastas” o en la “apología de la violación”, y que utilizan su visibilidad mediática para “banalizar la violencia sexual”. No han tardado en sumarse al debate otras personalidades, como la exministra para los Derechos de las Mujeres Laurence Rossignol, que afirmó que ella “no habría firmado la tribuna publicada ayer”, que consideró “una bofetada a todas las mujeres que denuncian la realidad sobre la depredación sexual”.

“La violación es un crimen. Pero el flirteo insistente o torpe no es un delito, ni la caballerosidad una agresión machista“, dijeron personalidades como la actriz Catherine Deneuve, la escritora Catherine Millet, la editora Joëlle Losfeld o la actriz Ingrid Caven en la tribuna. Aclaran que “no se sienten representadas por ese feminismo que, más allá de la denuncia de los abusos de poder, adquiere el rostro de un odio a los hombres y su sexualidad”, en alusión al movimiento #MeToo (“yo también”), que surgió para denunciar en las redes sociales casos de abusos machistas. También se refieren a ese movimiento como “justicia sumaria”, que juzga a hombres “cuyo único error fue haber tocado una rodilla, tratado de robar un beso” o “hablar de cosas ‘íntimas’ en una cena profesional”.

Si bien reconocen que el caso Weinstein dio lugar a una “toma de conciencia” sobre la violencia sexual contra las mujeres en el contexto profesional, lamentan que ahora se favorezca los intereses de los “enemigos de la libertad sexual” o de los “extremistas religiosos”.

 

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